Los drones están permitidos solo en ciertas partes del Parque Nacional de Komodo, y hay reglas estrictas sobre dónde y cómo volar. En áreas sensibles (como zonas con dragones o sitios muy concurridos), los rangers pueden prohibirlos para proteger la fauna y la experiencia de otros visitantes. Siempre es mejor preguntar antes de despegar y seguir instrucciones del guía o del ranger.
En cuanto a música fuerte, Komodo no es un destino de fiesta. El parque es un área de conservación y la mayoría de viajeros viene por naturaleza y tranquilidad. Muchos barcos mantienen un ambiente relajado, y poner música muy alta cerca de islas o en bahías tranquilas se considera una falta de respeto (para otros barcos, para la fauna y para el espíritu del parque). Algunos operadores incluso tienen reglas internas para mantener volumen bajo, especialmente por la noche.
La recomendación es simple: sé discreto. Si quieres usar dron, hazlo solo en zonas permitidas y cuando no haya multitudes. Y si quieres música, mantenla a volumen bajo y en horarios razonables. Así todos disfrutan Komodo como se merece.

