Si el tiempo empeora durante un tour por Komodo, los capitanes experimentados ajustan el plan para mantener la seguridad. El mar de Flores es conocido por sus cambios meteorológicos rápidos, y los capitanes vigilan las condiciones de forma continua mediante pronósticos marinos, radar cuando está disponible y observación directa. Según la gravedad, la respuesta puede ir desde saltarse un sitio de esnórquel expuesto y sustituirlo por una bahía más tranquila, hasta retrasar la salida, cambiar la ruta hacia aguas resguardadas o, si es necesario, regresar antes a Labuan Bajo.
Los barcos de confianza llevan radios de comunicación y algunos tienen teléfonos satelitales, lo que permite a los capitanes coordinarse con otras embarcaciones, con las autoridades portuarias y con su base en Labuan Bajo. La prioridad al tomar decisiones es siempre la seguridad de los pasajeros por encima de completar el itinerario. Durante la temporada de lluvias, de noviembre a abril, el mar agitado es más habitual y las cancelaciones o los cambios importantes de ruta son más frecuentes. Si estás en un crucero con pernocta y el tiempo empeora, la tripulación suele buscar el fondeadero más resguardado disponible, asegurar la embarcación y esperar a que pasen las peores condiciones. Dentro del propio parque nacional no hay puertos seguros comparables a Labuan Bajo, así que la capacidad del barco para navegar en mal tiempo y el criterio del capitán son fundamentales. Antes de reservar, pregunta a tu operador cómo gestiona las contingencias meteorológicas: las tripulaciones profesionales tendrán respuestas claras y sin vacilar.

